Alzheimer
El Alzheimer es la forma más común de demencia senil. Se asocia típicamente con una pérdida lenta progresiva de las células nerviosas y de los contactos de las células nerviosas. El comienzo de la enfermedad es insidioso y los primeros síntomas que se manifiestan son los problemas en la memoria y en la orientación.

A medida que la enfermedad progresa, las facultades mentales de los que padecen esta enfermedad se deterioran y, luego de varios años, los pacientes necesitan ayuda para realizar las tareas cotidianas y no pueden vivir solos. Un aspecto particularmente perturbador de esta etapa de la enfermedad para la familia y los amigos, es que el paciente a menudo no reconoce a los parientes cercanos o incluso a su pareja. Las personas con Alzheimer también pierden su personalidad gradualmente.
Se desconoce cuál es la causa del Alzheimer, a pesar de que los pacientes con Alzheimer demuestran cambios microscópicos típicos: depósitos extracelulares de proteínas, llamadas placas amiloideas, y agregados de proteínas fibrosas intracelulares, llamadas marañas neurofibrilares. Es casi imposible curar el Alzheimer porque las células nerviosas muertas no pueden regenerarse.
El objetivo del tratamiento es retrasar o detener el avance de los síntomas del mal de Alzheimer.

